6/4/13

CHIPRE: NO AL CORRALITO DE LOS DEPÓSITOS



José Rafael Revenga                                                                                      Abril 07, 2013

La diminuta isla-nación de Chipre estuvo, casi inexplicablemente, a punto de asestarle un puntillazo definitivo a la Eurozona. Hasta ahora los “paquetes de rescate”, acoplados a los obligatorios “programas de austeridad” fiscal, han salvado a los gobiernos de Portugal, Irlanda, Grecia y España de caer en la insolvencia soberana y en su salida de la zona económica y monetaria. 


El costo ha sido gigantesco: 500 millardos de euros en forma de desembolsos directos y varios billones de euros en compra de “papeles” especiales, emitidos por los países en riesgo de un colapso fiscal, por parte del Banco Central Europeo.

En toda esta maroma financiera, siempre al último minuto y después de incontables reuniones multilaterales que se han extendido a lo largo de más de 3 años, han sido los gobiernos los responsables de acometer unos implacables recortes fiscales y recaudar fondos adicionales por medio de nuevos impuestos.

EL CAMBIO DE LAS REGLAS DE JUEGO

En el caso de Chipre, la directiva del Eurogrupo convoyada con el Banco Central Europeo y el FMI, ha decidido cambiar drásticamente las reglas de juego. En una de las decisiones de mayor proyección en relación a cómo superar la crisis generada por la amenaza de  incumplimientos gubernamentales para enfrentar los pagos de su “deuda soberana”, son los depositantes bancarios quienes deben sufrir las perdidas al verse obligados a cancelar un impuesto confiscatorio sobre sus tenencias.

La "troika", integrada por el FMI, el BCE y el Eurogrupo, impone una nueva formula de rescate
Los chipriotas protestaron contra la quita y el corralito aplicados a sus depósitos bancarios
Chipre, cuya insolvencia fiscal se conoce desde hace meses, había escapado la atención de la “troika” integrada por el FMI, el BCE y el Eurogrupo.  Seguramente la atención de las autoridades centrales de la UE fijaban su atención en el apetito insaciable de Grecia de requerir ayuda tras ayuda, en la crisis bancaria y fiscal de España, en el “imbroglio” permanente de una Italia sin gobierno y potencialmente ingobernable y en la incierta situación económica de Francia en la cual la gestión del presidente Hollande  parece acercarla al borde del precipicio de la debacle.

El “hueco fiscal” de Chipre que dispara la necesidad de un “rescate” es de solo 10 millardos de euros. Una magnitud minúscula en relación con los más de 300 millardos de euros ya aprobados para Grecia o con los dos billones de papeles a corto plazo de España redimidos por el BCE. ¿Cómo explicarlo?  

La población chipriota se acerca al millón de habitantes, una cantidad minúscula en comparación con el total de 332 millones de habitantes de la Eurozona. El valor de su actividad económica es equivalente al 0,20 del total del PIB de la zona. Otras comparaciones ilustran lo paradójico que resulta el hecho de que el endeudamiento de la banca chipriota haya convulsionado a todo el sistema financiero europeo. La economía de Grecia, cuantitativamente, es unas 13 veces superior a la de la isla. La alemana unas 130 veces mayor. Y la española unas 60 veces.

Comparación de los paquetes de rescate (en euros) ilustra el "castigo" impuesto a  los depositantes en los bancos de Chipre a pesar de la nimiedad de su monto en comparación con otras naciones del Eurogrupo.
En la práctica, el sistema bancario chipriota funcionaba como un “paraíso fiscal” y sus depósitos bancarios totales equivalían a unas 13 veces los 17 millardos de euros representados por  su actividad económica. Son notables las grandes cantidades de depósitos provenientes de Rusia.

Para resolver la crisis financiera, equivalente a un déficit -casi marginal en comparación con los requeridos por otras naciones de la UE- de unos 10 millardos de euros (unos $13 millardos), el pasado 16 de marzo, la República de Chipre llega a un acuerdo inédito con el Eurogrupo, el ente gobernante de la Eurozona, con consecuencias tanto imprevistas como espeluznantes.

Lejos de recurrir a un programa de “rescate” vía el Banco Central Europeo o por un consorcio oficial multilateral de la UE como los que se han aplicado en los casos de Irlanda, Portugal, Grecia y España, el dictamen impuesto por la “troika” institucional al gobierno de Chipre representa  un giro total en la formula de salvamento aplicada. Los consecuencias son tan imprevistas como potencialmente cataclísmicas sobre el manejo futuro de la Eurozona y la evaporación de la confianza de los pequeños depositantes y ahorristas en el sistema bancario.


Las tibias declaraciones oficiales no logran esconder un acontecimiento dramáticamente superior al hundimiento de la legendaria Atlántida, naufragio que tuvo lugar en el mismo mar Mediterráneo. 


DEL “BAIL OUT” AL “BAIL IN”

En vez de un “bail out” (rescate por medios de nuevos préstamos provenientes de fondos externos tal como una bomba de achique prestada al dueño de una embarcación en riesgo de naufragio) los “sabios” en Bruselas deciden aplicar una formula inédita: un “bail in”.  La novedad es absoluta y las consecuencias desconocidas. En los casos del “bail out” aplicados hasta la  fecha, los gobiernos han asumido el compromiso de la contrapartida en la forma de un programa de austeridad a escala nacional a fin de reducir el peso del déficit fiscal e impedir el alza de la prima de riesgo a niveles imposibles de aborda

De hecho, los depositantes  en el Cyprus Popular Bank, los ahorradores perderán alrededor del 80% de sus depósitos ya que no solo tienen que cancelar un impuesto de 9,9% sino que además el banco ha sido forzado por el gobierno a acometer una “reestructuración” al fusionarlo con el Bank of Cyprus.

El CPB fue declarado en bancarrota por las agencias calificadoras.

El escándalo inicial y el pánico consiguiente, se originaron en base a la primera resolución de la “troika” el 16.03.2013 que incurrió en el pecado mortal de pechar en un 6,75% los depósitos inferiores a 100.000 euros los cuales están garantizados por todas las autoridades financieras europeas. De inmediato, los chipriotas acudieron a sus "cajeros automáticos" (ATM) a retirar cuanto les fuera posible. La ola de incertidumbre se extendió a todos los depositantes en bancos de la UE quienes se dieron cuenta que a causa de una decisión extra-nacional,  sus activos bancarios ya no estarían garantizados. Afortunadamente, al par de días la “troika” eliminó el impuesto sobre los depósitos inferiores a 100.000 euros pero mantuvo la quita sobre aquellos superiores a ese nivel.

VLADIMIR PUTIN CRITICA LA NUEVA FORMULA DEL EUROGRUPO



Los verdaderos damnificados han sido los numerosos depositantes rusos quienes habían transformado a la isla en su propio “paraíso fiscal”. La perdida que han tenido que aceptar los depositantes es de unos 5,8 millardos de euros. Chipre, en verdad, es un caso algo excepcional ya que las obligaciones de su sistema bancario equivalen a unas 8 veces su PIB en comparación el promedio del 3,5 del resto de la UE.

En palabras claras, el gobierno recibe un rescate equivalente de 10 millardos de euros y aporta nuevos fondos por unos 5,8 millardos provenientes de los depósitos bancarios privados. Adicionalmente, el sistema bancario chipriota queda desmontado y la economía de la isla venida a menos. En toda esta atmósfera de nuevas políticas, se respira un tufo de castigo a los depositantes rusos quienes se hicieron presente en la UE a través de la puerta trasera entreabierta con la complicidad del gobierno de la isla. Es una política basada en el “castigo” y en la eliminación de un enclave financiero paradisíaco en el seno de Europa.

Proyección de la evolución de la deuda oficial de Chipre como % del PIB. El impuesto sobre los depósitos bancarios permite reducir el % de 145% a 110% para el 2015.
El gobierno del presidente  Nicos Anastasiades había presentado un plan B a la “troika” que consistía en el establecimiento de un fondo alimentado por los activos oficiales. Este plan fue descartado porque hubiera endeudado a la nación en un nivel sostenible cercano al 200% de su PIB. Quizás esa fue la razón fundamental de la “troika” en recurrir a castigar a los ahorradores privados a fin de recaudar los fondos. El gobierno ruso declinó participar en el rescate con un préstamo de 5 millardos de euros a pesar de haber aprobado un préstamo de 2,5 millardos de euros en diciembre del 2011.

Para los entendidos, las señales de un colapso bancario y gubernamental estaban claros. El mismo gobierno chipriota tuvo que recapitalizar los bancos de la isla por un monto de $2,5 millardos en julio del 2012. Se comenta que los inversionistas rusos procedieron a retirar buena parte de sus fondos en los últimos 6 meses o sea que pudieron evadir la quita y la bancarrota que se hizo presente en los últimos días.


Desde el punto de vista del saldo negativo, Chipre como nación queda endeudada por más del 150% de su economía anual la cual de por sí sufrirá una grave recesión por lo menos durante los próximos 3 años. Adicionalmente, su sistema bancario ha perdido más del 30% de sus depósitos.

Además, para el resto de la UE permanecerá flotando, por largo tiempo, en la mente de sus ciudadanos que la formula “quita sobre los depósitos, corralito y control sobre el flujo de capitales” puedo activarse por decisión imprevista de la “troika”. El peligro del contagio no desaparecerá prontamente. Se ha introducido un significativo factor de desconfianza lo cual puede activar una corrida bancaria por sucesos y/o decisiones imprevistas.

EL DESACIERTO ES TAL QUE MUY PROBABLEMENTE SERÁ NECESARIO UN SEGUNDO RESCATE



The economist considera que la “troika” ha incurrido en tres errores al acudir a los depositantes bancarios para solucionar una crisis de deuda soberana. El primero, sin duda, es haber generado la sospecha sobre la seguridad de los depósitos. Esto ha contaminado a toda la Eurozona. No hay sino que imaginar la intranquilidad que debe agitar a los depositantes en Grecia, España e Italia. El precedente establecido es nefasto, en especial, para otras dos pequeñas naciones inscritas en la Eurozona: Eslovenia y, a partir del 2014, Latvia.


El segundo es haber irrespetado el principio de equidad. Se ha protegido a los propietarios de los bonos bancarios y se ha golpeado a los pequeños depositantes.

Por último, la decisión en el caso de Chipre debilita todo futuro programa de rescate ya que seguramente ellos tratarán de involucrar a los depositantes bancarios mediante la imposición de una quita lo cual incendiará el rechazo general.


La única justificación de semejante ex abrupto emanada de Bruselas ha sido una declaración del ministro de finanzas de Holanda y presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, quien por toda explicación dijo:
“Los desafíos que enfrentábamos en Chipre eran de naturaleza excepcional. Por lo tanto, se determino que medidas únicas eran necesarias”.
   El presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, y la directora general del FMI, Christine Lagarde, discuten la nueva formula para evitar el colapso de la deuda soberana de Chipre
Un periodista inglés opinó:
 “La gente se está preguntando: ¿Si un gobierno decide de repente ponerle la mano a mi dinero en el banco, por qué debo mantener mi colocación en él?".

En todo caso, los ciudadanos alemanes están complacidos que no han sido ellos quienes han tenido que ayudar a los bancos chipriotas mediante el pago de impuestos adicionales. En esta ocasión, les ha tocado a los chipriotas la cuestionable obligación de hacerlo debido a la ineptitud y al manirrotismo de su gobierno.


RECURSOS

1) Chipre: Just the Facts (Institute of International Finance, March 16, 2013)





@revengajr






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